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Reserva Natural Parcial Barayo

Mediante el Decreto 70/1995, de 27 de abril, se declaró la Reserva Natural Parcial de Barayo, que incluye las determinaciones que para dicha figura de planificación se recogen en la Ley del Principado de Asturias 5/1991, de 5 de abril, de protección de los espacios naturales

La Reserva Natural Parcial de Barayo está ubicada sobre la desembocadura del río Barayo y la playa del mismo nombre y destacan, por su interés natural, un conjunto de comunidades de vegetación de acantilados, dunas, marismas, cañaverales y alisedas bien conservadas, que constituyen un conjunto natural único en la Región, en el que se localizan al menos tres especies de fauna amenazadas, como son la nutria, el ostrero euroasiático y el cormorán moñudo.

Geología

Los sustratos de la zona son fundamentalmente silíceos, correspondientes a la Zona Asturoccidental Leonesa del Macizo Ibérico. 

Sobre los materiales cuarcíticos que forman los relieves pronunciados (Serie de los Cabos y un pequeño afloramiento de Cuarcitas de Sabugo, de característico color blanco, en la punta de los Aguiones), se disponen pizarras negras (Pizarras de Luarca) y areniscas de la Formación Agüeira.

Los depósitos cuaternarios están constituidos por derrubios de ladera, aluviones, depósitos de playas (arenas) y estuarinos. La rasa costera alcanza una altitud máxima de 107 m y tiene un relieve llano. 

El río Barayo, con un curso corto de apenas 12 km, ha excavado en la rasa un valle angosto, limitado por laderas escarpadas. Sin embargo, en su desembocadura forma un estuario donde se desarrollan varios meandros. El río se acerca a la zona de playa por la parte oriental, aunque desemboca en la parte occidental del valle tras describir un amplio arco por detrás del sistema dunar. El frente de dunas que cierra el estuario consta de dos cordones; el interno, el más extenso, se encuentra elevado con respecto a la barra, mientras que el exterior, de menor envergadura, contacta con la playa.

El complejo playa-estuario de Barayo está catalogado como Punto de Interés Geológico (P.I.G.).

La vida vegetal

La rasa costera, profundamente humanizada, aparece ocupada por una sucesión de prados y tierras de labor entre las que persisten pequeñas manchas de arbolado. 

En las zonas de mayor pendiente, las laderas del río Barayo, se diferencian plantaciones forestales, de pino y eucalipto, matorrales de brezo y tojo y algunos bosquetes de arbolado autóctono, más abundantes a medida que se remonta el curso del río. 

En el ámbito de la Reserva existen hábitats de alto interés natural, entre los que destacan las marismas, el conjunto de playa y dunas, los acantilados y el bosque de ribera. La necesidad de conservar estos medios se debe por una parte a la presencia de especies protegidas y por otra a que son hábitats poco frecuentes y en ocasiones seriamente amenazados.

Los amplios meandros que describe el río, por detrás de las barras arenosas de la duna, aparecen poblados por las comunidades propias de la marisma subhalófila, lo que es evidencia de una reducida penetración de las aguas salinas del mar. En general, se trata de juncales de junco marítimo (Juncus maritimus),  cañaverales de carrizo (Phragmites australis) y prados higrófilos en los que abunda la invasora Cotula coronopifolia, muy evidente por el color amarillo de sus flores. En ocasiones, se forman en la marisma charcas permanentes de aguas de escasa salinidad que dan sustento a poblaciones de broza fina (Ruppia maritima), especie catalogada como vulnerable y presente sólo en contadas localidades del litoral asturiano. Las áreas de marisma subhalófila de Barayo soportan un uso ganadero extensivo por parte de caballerías, que supone paulatinamente la sustitución de las comunidades marismeñas por otras de tipo pratícola. Por delante del área de marismas, la playa de Barayo ha desarrollado un importante sistema  dunar que sufrió en tiempos repoblaciones de pino dirigidas a frenar el avance de las dunas.

Barayo conserva aún algunas de las comunidades vegetales características del límite superior de la playa, alcanzado sólo durante las pleamares vivas y que disfruta del aporte de nutrientes que supone el depósito de arribazones marinas. En dichas comunidades pervive la lechetrezna de las playas (Euphorbia peplis), catalogada como sensible a la alteración de su hábitat y presente sólo, además de en Barayo, en las playas de Frexulfe, en el concejo de Navia, y en Bayas, a caballo de Castrillón y Soto del Barco. Tras esa primera y efímera cintura de vegetación se sitúan las dunas embrionarias colonizadas por comunidades graminoides perennes y abiertas, dominadas por la grama de mar Elymus farctus ssp. boreatlanticus, acompañada por otras plantas psamohalófilas. La tercera cintura es la formada por las dunas blancas o semifijas, ocupadas por comunidades herbáceas altas y densas en las que domina el barrón (Ammophila arenaria ssp.australis), acompañada de la lecherina de las playas (Euphorbia paralias), el cardo de mar (Eryngium maritimum) o la correhuela de las dunas (Calystegia soldanella), de grandes y llamativas flores acampanadas de color rosado. Tras éstas, lo que debieron ser las dunas grises aparecen degradadas por antiguas plantaciones de pino. 

El tramo acantilado recogido dentro de los límites del espacio cuenta con la vegetación característica de los acantilados occidentales: comunidades halocasmofíticas con Spergularia rupícola, céspedes aerohalófilos de Festuca pruinosa y tojales aerohalófilos con Angelica pachycarpa.

La vida animal

La extensión de la Reserva y su localización en un entorno altamente humanizado son la causa de que la fauna no sea el principal atractivo natural del paraje. 

Las aves son, sin duda, el grupo faunístico mejor representado. En el arenal son frecuentes diferentes especies de gaviota (Larus sp.), mientras que la parte interna del estuario es refugio del ánade azulón (Anas platyrhynchos), la polla de agua (Gallinula chloropus) y, en ocasiones, la garza real (Ardea cinerea).

Durante el paso migratorio de otoño son comunes distintas limícolas y en los islotes cercanos no es rara la cría de  cormorán moñudo (Phalacrocorax aristotelis), catalogada como de interés especial. El ostrero (Haemetopus ostralegus), catalogado como sensible a la alteración de su hábitat, puede ser observado alimentándose en el estuario, aunque su área de cría se localiza en acantilados situados más al occidente.

Un vertebrado frecuente en Barayo y que ha prestado su silueta para la elaboración del logotipo de la misma es la nutria (Lutra lutra), que en los últimos años parece sufrir una cierta recuperación, aunque continúa protegido legalmente en la categoría de especie de interés especial.

En las zonas forestales aparecen el jabalí (Sus scrofa) y el corzo (Capreolus capreolus), siendo habitual observar a este último pastando los prados al anochecer. 

Por último destacar la presencia en la reserva de el caballito del diablo (Coenagrion mercuriale), especie recogida en los listados de la Directiva Hábitats.

Objetivos

La Reserva Natural Parcial de Barayo se declara por el Decreto 70/1995 con la finalidad de cumplir los siguientes objetivos:

a) Proteger los recursos biológicos, geológicos, paisajísticos e histórico-culturales existentes en el ámbito de la Reserva y contribuir a la conservación de las especies amenazadas de flora y fauna y a la preservación de los ecosistemas amenazados, con especial atención a los sistemas dunares, las comunidades halófilas y al ecosistema fluvial y ribereño.

b) Preservar los procesos biológicos fundamentales, con especial atención a los ciclos de nutrientes, fenómenos migratorios y dinámica fluvial y estuarina.

c) Promover la implantación, mejora y ordenación de las actividades productivas que resulten compatlbles con los objetivos de conservación establecidos y que permitan el desarrollo socioeconómico y una más elevada calidad de vida de la población asentada en el entorno de la Reserva.

d) Fomentar en el ámbito de la Reserva las actividades de interés educativo, cultural y recreativo, facilitando el desarrollo de las infraestructurau los programas de actuación adecuados para ello.

e) Promover en el ámbito de la Reserva el desarrollo de programas de investigación científica y aplicada

f) Facilitar la utilización pública en el ámbito de la Reserva y el uso y disfrute de los recursos que ofrece, con especial atención a los habitantes de la misma y su entorno. 

Para la correcta consecución de los citados objetivos, el espacio natural cuenta con un Órgano de Administración y una serie de herramientas que se concretan en su Instrumento de Gestión Integrado.

Órgano de administración

La gestión de este espacio protegido recae sobre el órgano competente del Principado de Asturias en materia de espacios protegidos, complementándose con la figura de un Conservador, único para el conjunto de Reservas Naturales designadas en la región.

Instrumentos de gestión 

En 2014 se ha aprobado el Decreto 160/2014, de 29 de diciembre, por el que se declara la Zona Especial de Conservación Penarronda-Barayo (ES0000317) y se aprueba el I Instrumento de Gestión Integrado de diversos espacios protegidos en el tramo costero entre Penarronda y Barayo, entre los que se encuentra la Reserva Natural Parcial de Barayo.

En este instrumento se desarrollan las bases y normas para la gestión de los recursos y la ordenación de las actividades sectoriales en el presente espacio.

Regulación de usos y zonificación

El instrumento de gestión desarrolla una zonificación del territorio, discriminando áreas de acuerdo con sus características y fragilidad ambiental a las que se dota de normas de protección específicas que permitan la preservación de los valores allí presentes, autorizando aquellos usos que sean compatibles con la conservación de tales valores y prohibiendo aquellos que sean manifiestamente incompatibles.

La zonificación establece las siguientes categorías: zona de uso general, zona de uso moderado y zona de uso restringido, catalogando la cuenca fluvial completa del río Barayo como zona periférica de protección destinada a evitar los impactos ecológicos o paisajísticos sobre la Reserva Natural procedentes del exterior.

En concreto la normativa de gestión detalla el régimen de usos de las actividades sectoriales desarrolladas en cada una de las zonas.

Medidas de gestión de habitats y taxones de interés

El ambito geográfico de la Reserva Natural Parcial de Barayo se encuentra incluido en el de la Zona de Especial Conservación Penarronda-Barayo (ES0000317). Este hecho implica la existencia de una serie de hábitats y taxones de interés para los que se ha considerado necesario establecer una serie de medidas de gestión orientadas a minimizar el efecto de las amenazas detectadas sobre ellos.

Otras normativas de gestión

Además de la normativa propia de este espacio natural, en este territorio son de aplicación otras normas relativas a la conservación de aquellas especies protegidas que en él habitan y que cuentan con regulación especifica.

Zona Especial de Conservación Penarronda-Barayo (ES0000317)
Zona Especial Protección para las Aves Penarronda-Barayo (ES0000315)
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